domingo, 28 de febrero de 2010

PANECILLOS DE LECHE DE XAVIER BARRIGA

La primera vez que intenté hacer los panecillos de leche la levadura no estaba bien y no levaron como tenían que haber levado, el resultado no es que fuese malo pero los hacía demasiado consistentes y yo quería que fuesen más esponjosos, de esto hace ya un tiempo y a primeros de febrero cuando vinieron mis sobrinos de visita pensé en volver a intentarlo para los niños, y esta vez sí que quedaron bien, quedó un pan ligero y muy sabroso, lo curioso es que les gustaron más a lo mayores que a los niños.

Mi sobrina-nieta Lucia cuando le ofrecí el pan diciéndole que lo había hecho yo me contestó “a mí solo me gusta el pan del panadero”, al final conseguimos que lo probara, pero no tenia ella muy claro eso de que yo hiciera el pan.

Ingredientes:

500 gramos de harina de media fuerza, 12 gramos de sal, 40 gramos de azúcar, 25 gramos de leche en polvo, 20 gramos de miel, 1 huevo, 250 gramos de leche fresca, 50 gramos de mantequilla y 25 gramos de levadura fresca.

1 huevo para pintar los panecillos

Lo primero que tenemos que hacer es sacar la mantequilla de la nevera y partirla en trozos, una vez partida la dejamos unos 30 minutos a temperatura ambiente. Una vez pasado este tiempo amasamos todos los ingredientes juntos menos la levadura que la incorporamos al final del amasado. La masa debe quedar firme y lisa. Cortamos la masa en porciones más o menos iguales (80 gramos por ejemplo), las boleamos y las dejamos en reposo durante 30 minutos tapadas con un paño húmedo.

Después del reposo formamos barritas sin punta, las pintamos con huevo batido y le hacemos unos cortes laterales profundos, las dejamos fermentar en un lugar cálido durante 90 minutos (en el horno apagado).

Precalienta el horno a 250º C, cuando los panecillos hayan doblado su volumen los volvemos a pintar otra vez con el huevo (yo les puse a algunos semillas de amapola) y los horneamos a 230º C durante unos 12 minutos.

sábado, 27 de febrero de 2010

ARROZ NEGRO CON PUNTILLA DE CALAMAR Y AJOS TIERNOS

Este arroz es una versión libre de un arroz que comí hace varios años en un restaurante de Huescar (Granada), “Restaurante Molino de Fuencaliente” y que nos gustó bastante. Ya no recuerdo muy bien como era el original, pero en vez de puntilla de calamar era con chipirones, y sinceramente del resto ni me acuerdo.

El arroz es bastante agradecido con cualquier cosilla te puede quedar un arroz bastante aparente. Normalmente me gusta tener en el congelador puntilla de calamar (por cierto tengo que reponer la que gasté), tinta, y desde luego gambas.

Otra de los motivos por los que me gustó este arroz es por llevar “ajos tiernos” o ajetes, aunque en mi casi siempre se les ha llamado ajos tiernos. Se podría hacer con calamares, con sepia, con gambitas peladas, sobre la misma base de sofrito lo que uno quiera poner. A mí personalmente me encantan los guisantes frescos y siempre que puedo se los pongo al arroz, una alcachofa troceada y bien frita también le queda estupenda a este arroz.

En mi caso la receta es como sigue:

Ingredientes para cuatro personas:

1 Paquete de puntilla de calamar congelada (creo que son de medio kilo), 250 gramos de gambas peladas, 8 gambones, 1 litro de caldo de pescado o de marisco (puede ser del que venden hecho, pero mejor si lo hacéis vosotros, 1 pimiento verde, ½ medio pimiento rojo, 1 manojo de ajos tiernos, 1 cebolla pequeña, 2 tomates, 2 dientes de ajo, perejil, unas hebras de azafrán, 2 sobres de tinta de calamar (la venden congelada), aceite de oliva virgen, arroz de grano redondo (si es bomba mejor, y si es de Calasparra mejor aun?)

Empezamos dejando descongelar la puntilla de calamar, una vez bien descongelada les quitamos el barco, esa parte transparente que tienen dentro todos los calamares ya sean pequeños o grandes, es una tarea algo pesada pero recompensa luego en el resultado final, una vez los tenemos listos los reservamos.

Limpiamos los ajetes quitándoles las hojas exteriores y los cortamos en trozos de unos 3 centímetros aproximadamente, partimos los pimientos en trocitos pequeños, la cebolla la cortamos también en trocitos, el ajo lo hacemos en pedacitos bien pequeños.

En una sartén ponemos un buen chorro de aceite de oliva y pochamos los ajos tiernos teniendo cuidado de que no se quemen, una vez listos los reservamos, le damos unas vueltas a los gambones y reservamos también. En el mismo aceite ponemos a pochar los pimientos, cuando estén a medio pochar añadimos los ajos picaditos, damos unas vueltas y añadimos la cebolla, dejamos que se vaya haciendo a fuego lento para evitar que se queme, una vez que todo esté bien pochado añadimos la puntilla de calamar, le damos unas vueltas y le añadimos los dos tomates rallados, dejamos que se hagan bien y cuando el tomate escurra el aceite añadimos una tacita pequeña de arroz por persona, rehogamos y añadimos las hebras de azafran y la tinta del calamar, ponemos las gambas peladas y añadimos el doble de caldo (bien caliente) que de arroz, movemos y colocamos los ajos tiernos y los gambones, rectificamos de sal y dejamos cocer unos 18 minutos (depende mucho del tipo de arroz), si hiciese falta añadir un poco más de caldo caliente, es importante verificar de sal a media cocción para dar tiempo al arroz para que la absorba.

viernes, 26 de febrero de 2010

PASTEL DE CHOCOLATE TRUFADO

La tarde que hicimos este pastel trufado hacia una tarde asquerosa, no se podía salir a la calle y los niños (mis sobrino-nietos) se estaban aburriendo, así que pensamos en hacer algo en la cocina, que a los niños les suele gustar bastante. Le dimos a Ángel un libro que se llama “PASTELERIA” de escuela de cocina y le dijimos que eligiera un pastel y este fue el que eligió. El pastel es realmente muy bueno, lo que hay es que tener cuidado al elegir el molde ya que es un pastel que queda bastante blandido al principio y si no llega bien al borde al desmoldar se nos puede romper como nos pasó a nosotros (en el libro pone uno de 22 cm). Roto y todo el pastel estaba realmente muy rico, sobre todo al día siguiente que ya estaba bastante frio, al que le guste mucho el chocolate este es su pastel, además es bastante fácil de realizar.

Ingredientes:
3 huevos, 150 gramos de azúcar, 140 gramos de agua, 200 gramos de chocolate con 52% de cacao, 135 gramos de mantequilla, 20 gramos de harina, cacao en polvo.



Precalentar el horno a 180º C. Untar con mantequilla el molde y cubrir el fondo con papel parafinado. Romper los huevos en un recipiente y batirlos, reservar. En un cazo calentar el azúcar y el agua a fuego medio hasta que se disuelva el azúcar, llevar a ebullición y retirar del fuego. Añadir el chocolate cortado en trozos y mezclar hasta que se funda, añadir la mantequilla cortada en dados y mezclar hasta incorporarla completamente, esperar unos 5 minutos para añadir los huevos batidos. Echar la harina sobre la mezcla de chocolate e incorporarla con las varillas. Verter la mezcla en el molde y cocer 30 minutos en el horno al baño maría (para ver si el pastel está listo sacudir un poco para ver si se mueve el centro, en ese caso dejarlo un poco más). Sacar el pastel del horno y poner a enfriar 5 minutos sobre una rejilla para pasteles antes de desmoldarlo en un plato, envolverlo en papel film cuando esté completamente frio. Meter el pastel en la nevera hasta el momento de servir, cuanto más frío esté mejor. Para decorarlo podemos espolvorearlo con cacao en polvo tamizado (nosotros no le dimos tiempo).


CON ESTA RECETA PARTICIPO EN:


http://www.pepekitchen.com/

http://www.caprichosdecocina.com/.

jueves, 25 de febrero de 2010

BACALAO A BRAS

Otra vez bacalao, bueno es que nos gusta mucho y ahora que he encontrado uno bueno y a un precio muy asequible tengo que aprovecharlo. Pero antes de la receta un pequeño cuento.

Os voy a contar la historia de cómo y por qué busque esta receta y el motivo para que la hiciera en casa.

En los días que siguieron a nuestra famosa compra de bacalao, mi amiga Mari y yo seguimos caminando una hora después de comer y además de caminar también hablamos, pues bien uno de esos días me dice que esa mañana había tenido que ir a Salamanca a hacer unas cosillas y que habían ido a tomarse un pincho en un bar creo que me dijo en el Polígono, bueno es viene a ser lo de menos, el caso es que me comenta que han tomado un bacalao que estaba muy rico pero que no sabía que era exactamente lo que llevaba, según ella es como lo ponen en Portugal (yo solo he ido a Miranda de Douro), y también según ella creía que podía llevar patata y posiblemente huevos y como teníamos un bacalao esperando me dije que sería un buena forma de hacerlo (al menos una parte). Pues con estos datos cuando llegue a casa me puse a investigar por la red. Empecé buscando por bacalao a la portuguesa y al final después de ver un montón de páginas diferentes, y de encontrar otro montón distinto de recetas diferentes del mismo plato, opté por una que encontré en la página http://www.enciclopediadegastronomia.es y que me pareció la más completa y la que al menos ofrecía una historia que contar.

Por lo que he podido ver con esta receta pasa como con otras muchas, que en cada casa se hace de una manera diferente, yo está primera vez la he hecho tal y como dice en la receta, tengo pendiente probarla con huevos.

Os pondré un pequeño resumen de la historia de la receta “Se dice que este bacalao fue inventado por un tabernero del Barrio Alto de Lisboa que se llamaba Bras, aunque firmaba como Braz porque en portugués antiguo solía cambiarse la ese por zeta, para dar más enjundia al nombre, como decir Dom Luíz en vez de don Luis.

Según esa historia, a este cocinero se le ocurrió una noche aprovechar un bacalao a la plancha que había sobrado, mezclarlo con patatas fritas y cuajarlo en un revuelto de huevo.

Yo probé este plato en Cascais, en la casa de una gran cocinera e historiadora lisboeta quién me aseguró que la receta antigua era con leche y sin patata, ya que estas entraron en Portugal casi en siglo XX” si queréis ver algo más os recomiendo la página que os he dicho antes y que es el portal gastronómico de Pepe Iglesias.

El resultado nos gustó mucho, según mis hijos está mejor la brandada de bacalao, a mi marido le gustó más esta y a mí las dos, el problema de esta receta es que no es muy fotogénica que digamos.

Ingredientes:

½ kilo de bacalao, 2 cebollas, 2 patatas grandes, un pimiento verde opcional, 4 dientes de ajo, 1 litro de leche, un puñado de olivas negras sin hueso, aceite de oliva virgen.

El bacalao se desala durante 24 horas cambiándole 3 veces el agua (en la nevera y siempre que no sea excesivamente gordo, en ese caso requerirá más tiempo), una vez listo se desmenuza. Cortamos bien finitas las cebollas y las patatas, los ajos los laminamos, y el pimiento también se corta en tiras finas. Ponemos una sartén con un buen chorro de aceite, añadimos los ajos y dejamos pochar, seguidamente ponemos la cebollas, las patatas y el pimiento si lo usamos, dejamos que se vaya haciendo todo muy lentamente hasta que esté bien dorado, en este punto añadimos el bacalao y las olivas en rodajas, damos unas vueltas y añadimos la leche, dejamos hervir hasta que se reduzca, hay que tener cuidado cuando esté ya bastante espeso para que no se pegue, nos debe quedar la consistencia de un revuelto. Servir acompañado de pan frito (si gusta claro) y espolvoreado con perejil picado.

miércoles, 24 de febrero de 2010

CREMA DE CALABAZA Y COCO

Últimamente mi marido se queja de que nunca le repito una comida, que desde que a mi hija se le ocurrió la idea del blog y yo piqué, las comidas en casa son casi todos los días como una especie de ritual, en la que hay que preparar el plato de presentación, sacar la cámara y fotografiar la comida, unas veces con más éxito que otras, pero sobre todo su queja es que hago cosas muy ricas pero que nunca se la vuelvo a hacer. Tiene toda la razón claro, lo cierto es que intento hacer cosas nuevas para alimentar el blog. Generalmente me gusta hacer cosas de los libros y revistas que tengo en casa o simplemente tomo ideas de aquí y de allá y luego hago algo totalmente diferente, a mi manera. En este caso fuimos bastante fieles a la receta, cosa que suelo hacer en muy pocas ocasiones.


Ya he perdido la cuenta de la cantidad de recetas que hemos hecho con calabaza, creo que está es una de las últimas y no por ello la que menos nos ha gustado, de hecho estaba muy rica, aunque tenía que haberla aligerado un poquito más, quedo demasiado espesa, pero el sabor nos gustó mucho.

La receta es de http://www.gastronomiaycia.com , suelen poner recetas muy interesantes.

Ingredientes:

1 kilo de calabaza limpia, 2 puerros, 1 cucharadita de curry (yo puse dos), ½ cucharadita de cúrcuma, un poco de tomillo, pimienta negra, nuez moscada, 1 bote de leche de coco, 200 ml de leche (depende del tipo de calabaza), 12 colas de gamba, sal y aceite de oliva.

Pocha en una sartén grande (el wok es ideal para esto) o en una cazuela, los puerros bien limpios y cortados en rodajas, cuando los puerros estén listos añadimos la calabaza cortada en trozos pequeños, salpimentamos y dejamos que se vaya haciendo lentamente hasta que esté bien tierna, cuando la calabaza ya esté lista ponemos las especias, la leche de coco y la leche de vaca, dejamos que cueza unos 10 minutos más y trituramos, en caso de quedar muy espesa podemos añadir más leche, rectificamos de sal y especias (siempre al gusto de cada uno). En una sartén con unas gotas de aceite doramos las gambas, servimos la crema con 3 colas de gamba y un chorrito de aceite de oliva, también se puede espolvorear un poco de coco rallado.

martes, 23 de febrero de 2010

BIZCOCHO DE CLARAS A LA NARANJA

Hace unos días intenté hacer la receta de los Rubiols de Carlos Valencia, los rubiols son como unas empanadillas dulces rellenas de cabello de ángel, supongo que en algún momento hice algo mal, pero lo cierto es que después de utilizar un montón de huevos para hacer la masa, la masa no salió bien, era casi imposible trabajarla, hicimos una prueba y cocimos un rubiol y un poco de masa en forma de galleta por si de esa manera era posible su recuperación, pero nada, una vez cocida la masa quedaba una cosa arenosa, terrosa, que se rompía con mirarla y que de sabor no estaba mucho mejor.

En fin un fracaso total, yo quería hacer los rubiols porque a mi marido le encanta el cabello de ángel y además por ver como se hacía una receta diferente a la que solemos hacer nosotros que es la “pastaflora”, estas cosas pasan, no siempre nos salen las cosas a la primera, seguiré investigando hasta conseguir hacerlos.

Al final me he ido por las ramas, a lo que iba es que como use muchas yemas para hacer la masa, tenía un montón de claras y no tenía ganas ni de hacer merengue ni de hacer financiers, así que nos pusimos a la búsqueda y en un foro encontré esta receta de bizcocho a la naranja, al pronto cuando se la enseñé a mi hija puso cara de “esto no va a salir nada bien”, pero yo insistí en hacerlo, total que al final se puso en marcha y rápidamente preparamos el bizcocho en cuestión, el resultado la verdad es que nos sorprendió gratamente, queda un bizcocho esponjoso, húmedo y con un sabor a naranja fantástico. El resultado ha sido tan bueno que mi marido (que no es de dulces) ya pide que lo volvamos a hacer.


Ingredientes:

9 claras de huevo (300 gramos), 1 pizca de sal, 230 gramos de harina, 1 sobre de levadura, 105 gramos de margarina blandita, 150 gramos de zumo de naranja, 180 gramos de azúcar, la ralladura de una naranja.

En un cuenco ponemos el azúcar y rallamos la naranja. Mezclamos la harina con la levadura y la reservamos. Batimos la margarina con el azúcar hasta que esté espumosa, una vez lista añadimos el zumo de naranja, en este paso parecerá que se corta pero no pasa nada, vamos incorporando la harina tamizada hasta que esté toda integrada. En otro cuenco montamos la claras a punto de nieve y las unimos a la masa teniendo cuidado de que no se bajen mucho. Engrasamos un molde (en nuestro caso de corona) y lo espolvoreamos con azúcar en polvo (el resultado me gusta más que con harina). Lo horneamos durante 30 minutos en el horno precalentado a 160º y 15 minutos más a 175º. Pinchar para comprobar que está listo.

lunes, 22 de febrero de 2010

BACALAO CONFITADO CON SETAS Y TOMILLO

El bacalao salado es un producto que siempre me ha gustado mucho, aunque realmente me sienta fatal porque lo haga como lo haga lo repito. En los últimos tiempos además de estar carísimo no es fácil encontrar un bacalao de calidad. Supongo que como en todo entra en juego la picaresca, las ganas de ganar más dinero o qué se yo.

Lo cierto es que mucho del “bacalao” que venden, no es bacalao, es otro tipo de pescado que parece bacalao pero que de sabor no está ni mucho menos igual, la textura también es muy diferente. Luego se ha puesto muy de moda el famoso bacalao ya desalado y que suelen vender congelado, lo he comprado un par de veces y no nos gustó nada, a mi no me pareció bacalao. He visto en algún sitio que dicen que este bacalao es un timo, que nunca ha estado salado, sino que es metido en una especie de salmuera y luego se congela y listo. Yo la verdad es que no tengo ni idea, pero lo cierto es que no sabe igual.

Pues bien lo cierto es que me costaba encontrar un bacalao decente a un precio razonable. Hace un par de meses, en el primer día de salir a caminar después de comer con mi amiga Mari, nos pasamos por un almacén-tienda de productos ibéricos que tenemos en la zona y que no habíamos visitado, son una gente muy amable y vimos que tenían además de todos los productos del cerdo ibérico un bacalao que tenía muy buena pinta, ese día nos regalaron una bolsa de propaganda con un delantal, bolígrafo, recetas de bacalao, un sobre con un poco de jamón, un taco de queso, y una bandejita de bacalao, como no llevábamos dinero ese día quedamos en ir al día siguiente a comprar bacalao, porque la chica nos lo había dicho que era muy bueno y porque los precios son francamente inmejorables. Al otro día llegamos y nos atendió el jefe y nos estuvo explicando todos los tipos de bacalao que tienen dependiendo del tamaño, también lo tienen en migas y en súper lomos, todo a un precio realmente sorprendente (lo más caro son los súper-lomos y no llega a 15 euros el kilo), al final y como no habíamos visto nunca un bacalao entero de más de 3 kilos nos decidimos por él y compramos uno entre las dos, pesaba 3 kilos y 700 gramos, precioso y después de hacerlo riquísimo, da igual de qué forma lo hagas, es francamente muy bueno, de ese que crece un montón con el remojo y que cuando lo cocinas se separan las lascas.

El próximo día que vaya a comprar les pregunto si les importa que ponga en el blog un enlace a su página web por si a alguien le interesa y vive cerca, el bacalao ya os digo que no lo encontraréis mejor a un precio tan bueno.

Después del todo el royo que os he soltado con mis experiencias con el bacalao paso a una de las varias recetas que hice con él y que quedó francamente rico.

Ingredientes:

Bacalao (2 trozos por persona), 1 cebolla hermosa, ½ kilo de mezcla de setas (con boletus), sal, pimienta, 6 dientes de ajo, tomillo, un pocas olivas negras sin hueso.

Desalar en bacalao al menos 24 horas antes si es fino, mejor en la nevera para que siempre nos quede igual. Una vez desalado secar con papel absorbente. En una sartén con un poco de aceite pochamos un ajo partido en trocitos pequeños y la cebolla cortada en laminas finas, cuando esté pochada añadimos las setas, las olivas y un poco de tomillo fresco, salpimentamos y dejamos que se hagan bien las setas. En otra sartén ponemos abundante aceite con el resto de los ajos en laminas y una ramita de tomillo, colocamos el bacalao con la piel hacia arriba y lo dejamos que se haga a fuego muy lento, sin que el aceite se caliente en exceso, con unos 10 minutos será suficiente (dependiendo del grosor del bacalao), para saber si el bacalao está listo lo pinchamos con un palillo y si no cuesta pincharlo es que está listo, en caso contrario dejarlo un poco más. Yo para asegurarme le di la vuelta y lo dejé un poco por el lado de la piel. Para montar el plato disponemos el bacalao y sobre el frito de setas y olivas, decoramos con una rama de tomillo.

domingo, 21 de febrero de 2010

TARTA DE CALABAZA

Esperemos que el ordenador aguante y no vuelva a echar chispas ni a hacer humo ni cosas parecidas, porque con el trabajo que cuesta seguir todos los blogs para estar al día de todo lo que vais haciendo solo me falta que me falle el ordenador y entonces se me origina un caos tremendo, se me acumula el trabajo y como tiempo no es precisamente lo que me sobra ya la tengo liada.

Esta tarta la preparamos en el mes de noviembre y hasta ahora no le ha llegado el turno de subir al blog y no es porque no quedara buena, que estaba muy rica. Es una receta muy típica en Estados Unidos, aunque nosotros cambiamos la receta de la base y utilizamos una pâte sucrée aromatizada con vainilla.

Con las cantidades de la receta hay suficiente para 3 bases de tarta, ese día hicimos dos tartas iguales y la masa que sobró la congelamos para otro día.

Ingredientes para la masa:

300 gramos de mantequilla sin sal, 190 gramos de azúcar en polvo, 60 gramos de almendras molidas, 1 vaina de vainilla, 2 huevos, 500 gramos de harina y un poco de sal.

La mantequilla la tendremos a temperatura ambiente (siempre y cuando en la cocina no haga excesivo frio), la batimos con la batidora hasta que esté muy suave, le mezclamos el azúcar en polvo y seguimos batiendo hasta incorporar bien, una vez incorporada el azúcar le ponemos las semillas que habremos extraído de la vaina de vainilla y las almendras molidas, añadimos uno de los huevos hasta que esté incorporado y luego el otro, en este punto sacamos de la batidora y añadimos la harina mezclada con la sal sin trabajar mucho la masa, dividimos la masa en tres porciones iguales y las dejamos reposar en la nevera una noche (o congelarla y sacarla con un día de antelación).

Estirar la masa y cubrir con ella un molde para tarta, tapar con papel aluminio, poner unos garbanzos (o bolas metálicas para hornear), introducir en el horno caliente a 200º C durante unos 10 minutos.



Ingredientes para el relleno:

600 gramos de calabaza asada, 2 huevos, ¼ de litro de leche, 60 gramos de mantequilla, 100 gramos de azúcar de caña, una pizca de nuez moscada, vainilla en polvo, ½ cucharadita de canela, 2 clavos de especia, sal.

Reducir la calabaza asada a puré y reservar. En un gran cuenco verter la leche caliente y añadir la mantequilla ablandada, el azúcar de caña, la vainilla, los clavos en polvo, la nuez moscada y una pizca de sal. Cuando todo esté bien mezclado añadir las 2 yemas de huevo y el puré de calabaza que teníamos reservado, incorporar todo bien. Montar las claras a punto de nieve e incorporar con cuidado la mezcla de calabaza.

Verter la mezcla en la base de la tarta que teníamos previamente horneada, nivelar el relleno y cocer a 180ºC durante 20-25 minutos.

Se puede servir acompañada de nata montada, pero sola también está muy rica.

sábado, 20 de febrero de 2010

CARRILLERA DE TERNERA ESTOFADA CON CHOCOLATE

Después de haber estado unos días sin ADSL, lo que nos tenía ya de los nervios a todos, ayer me ocurrió otra cosa con el ordenador que yo pensé que era su fin. Después de comer estaba yo sentada en sofá del estudio cuando empezó a oler de una manera bastante rara, al pronto pensamos que el tronco de madera que había en el fuego desprendía ese olor, pero con el olor cada vez era mayor me acerqué al fuego y comprobé que de allí no era, en ese momento miro hacia la mesa y veo que sale un poco de humo, yo al pronto no sabía si era de los enchufes o del ordenador, pero mientras estaba llamando a mi marido para que cortara la luz, se produjo un gran chispazo, un montón de humo y saltaron los plomos, el humo venia del ordenador, se montó una peste insoportable y yo pensé que me había quedado sin él, pero entre todos (mi hijo, mi marido, y mi hija) me lo pudieron arreglar. Se había quemado la fuente de alimentación, por suerte la pudieron cambiar y de momento parece que todo funciona a la perfección. Pero ahora ya no me fio de dejarlo encendido si no estamos en casa o si estamos durmiendo, por lo que pudiera pasar. Después de explicar mis penas con el ordenador paso al post original.



Mi madre hacia el estofado de ternera muy rico, con mucha cebolla, sus granos de pimienta, las patatas, en fin que estaba riquísimo. Con los años yo lo he seguido haciendo igual, salvo que le añado un trocito de chocolate negro cuando ya está listo y ese poquito de chocolate le da un punto muy diferente.

Habitualmente hago el guiso con sus patatas y no le pongo harina a la carne. En esta ocasión y al tratarse de carrillera de ternera, quería que más bien quedase como una salsa, de ahí el haber enharinado la carne primero. También he usado cebollitas pequeñas que hacen que el plato quede más vistoso, aunque con cebollas normales queda también muy rico. Otro día preparé el guiso tradicional y lo subiré para que veáis las diferencias.

La carne de las carrilleras, por si alguien no la conoce, es muy tierna, se hace bastante rápido. De todas formas yo suelo usar la olla rápida para cocinar este tipo de carnes.

Espero que disfrutéis del plato tanto como nosotros, porque estaba delicioso.

Ingredientes:

2 Carrilleras de ternera (se puede usar cualquier carne de ternera que os guste para guisar), 1 bolsa de cebollitas, 1 hoja de laurel, 3 clavos de olor, 20 granos de pimienta (aproximadamente claro), media cabeza de ajos, 400 ml de vino tino, harina para rebozar la carne, aceite de oliva, sal, pimienta, 20 gramos de chocolate negro (del que tengáis de cobertura, mejor cuanto más cacao tenga).

Cortamos la carne en trozos no excesivamente grandes y los pasamos por harina, en una sartén con aceite de oliva bien caliente los doramos, pasamos los trozos de carne a la olla, salpimentamos y añadimos el laurel, los clavos, la pimienta en grano, los ajos, el vino tinto, y más o menos la misma cantidad de agua, cerramos la olla y la tenemos en el fuego desde que empiece a salir el vapor unos 10 minutos. Mientras tanto pelamos las cebollas y las doramos en la misma sartén en que hicimos la carne. Pasados los 10 minutos abrimos la olla y ponemos las cebollas, verificamos el punto de cocción de la carne y en caso de necesitar algo más de agua se la añadimos (es mejor tener que cocer luego lentamente hasta que se consuma un poco a que se nos pegue, al llevar harina la carne es muy posible que si se queda algo seco nos pase), volvemos a poner la olla al fuego y contamos otros 5 minutos, pasado esté tiempo vemos si la carne está tierna (depende mucho del tipo de carne, la carrillera es muy tierna, y en general la ternera en Salamanca es muy buena), si estuviese la salsa muy liquida dejamos cocer lentamente hasta que veamos que ha espesado, cuidando de que no se nos pegue al fondo de la cazuela.

Servir caliente acompañado de patatas cocidas, de arroz hervido o de una pasta salteada con ajos.

viernes, 19 de febrero de 2010

PAN DE FRUTAS

Después de unos días sin publicar nada por cuestiones técnicas, me estaba cambiando de compañía telefónica, os dejo otra de las recetas que tengo acumuladas, la verdad es que no veo la forma de ponerme al día, pero seguro que todo llegará

Tengo un libro de esos de propaganda que daban antes las Cajas de Ahorros de Repostería, se llama “Dulces, Pasteles y Postres de todo el Mundo” es una edición especial para la Caja de Ahorros del Penedés del año creo que 1978, es un libro fantástico todo lo que he hecho de él ha salido siempre muy bueno, además tiene recetas de esas que no se pasan nunca de moda. El único inconveniente que tiene es el índice que no sirve de mucho porque tiene el mismo orden en que están en el libro, no hay un orden ni alfabético, ni por países, ni nada semejante, así que siempre es como una sorpresa, te lo vas mirando hasta que encuentras algo que se ajuste a lo que quieres hacer.

Como aún tenía frutas confitadas y frutos secos pensé en ir dándole salida y este pan es estupendo para eso, además está muy rico. Toda la riqueza del Oriente en especias, frutos y aromas está contenida en esta receta. Cardamomo, macis, clavo y jengibre dan al pan de frutas un aroma inconfundible.

Es una receta que puede gustar mucho, o nada de nada. A los que les gusten los frutos secos y el aroma de las especias les encantará, pero si no te gustan mejor ni lo intentes hacer. Este pan dura bastante, yo lo he tenido más de una semana y estaba perfecto, los últimos días lo metí en una bolsa en el frigorífico y estupendo.



Ingredientes:

3 Huevos, 150 gramos de azúcar moreno, 1 sobre de azúcar avainillado, 1 pellizco de: sal, clavo molido, macis, cardamomo y jengibre, la corteza rallada de una naranja, 125 gramos de harina, medio sobre de levadura en polvo, 50 gramos de almendras picadas, 100 gramos de avellanas troceadas, 100 gramos de higos secos, 100 gramos de dátiles, 100 gramos cidra confitada (o otras frutas confitadas, cerezas, peras...etc.), 50 gramos de naranja confitada, 150 gramos de pasas de Corinto (o cualquier pasa sin semillas), además margarina para untar el molde, un poco de azúcar glas para espolvorear el molde.

Para la Glasa:

200 gramos de azúcar en polvo, 2 cl. De ron.

Batir los huevos con los azucares, las especias y la ralladura de naranja, cuando esté espumoso ir añadiendo la harina mezclada con la levadura, hasta obtener una mezcla suave, agregar las avellanas y las almendras. Trocear los higos, dátiles, cidra, la naranja, y junto con las pasas espolvorearlas con harina añadiéndolas luego a la masa. Preparar un molde rectangular untándolo con margarina y espolvoreándolo con el azúcar en polvo. Rellenar el molde con la masa, introducir en el horno previamente calentado a 180ºC durante 80 minutos, a media cocción tapar el pastel con un papel de aluminio para que no se queme. Retirar el pastel del horno, desmoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla. Entretanto preparamos la glas, mezclando el azúcar y el ron hasta que parezca una crema. Untamos el pastel con la glasa y lo podemos decorar con unas cerezas si se quiere.

martes, 16 de febrero de 2010

ARROZ CREMOSO CON GAMBAS Y PULPO

Muchos fines de semana me gusta improvisar la comida con lo que hay en el frigorífico y el congelador. Este fin de semana ha sido uno de esos, y como en el congelador aún queda bastantes cosas de marisco, la receta no podía ser de otra cosa, en el blog de gastronomía y cía. vi un día un arroz con pulpo que me pareció bastante interesante, pero yo no tenía ningún pulpo para cocer, uno de esos tan ricos de playa, solo tenía unas patas de pulpo congeladas, y claro con unas patas de pulpo solo no iba a quedar muy sabroso que digamos, así que cogí unas gambas peladas, 12 cabezas de gambas que estaban también en el congelador y le hice un tuneo en toda regla a la receta en cuestión.

El resultado ha sido bastante bueno, quizás un poquito picante de más, pero aún así nos gusto mucho.

Ingredientes:

4 patas de pulpo, 100 gramos de gambas peladas, 12 cabezas de gambas, ½ cebolla, ½ pimiento verde, ½ pimiento rojo, 2 dientes de ajo, media ñora frita y picada, unas hebras de azafrán, un trocito de guindilla (opcional), sal, aceite de oliva virgen, 4 tacitas de arroz de grano redondo (yo he usado arbóreo de Nomen).

Poner en una olla 3 cucharadas de aceite y rehogar las cabezas de las gambas, una vez rehogadas añadir 1 litro o litro y medio de agua, dejar cocer unos 10 minutos. Mientras tanto pelamos los ajos y los cortamos en pedacitos, ponemos en una sartén un chorrito de aceite y doramos los ajos, con cuidado de no quemarlos, cuando estén listos añadimos la cebolla cortada pequeñita, y las dos clases de pimientos, dejamos rehogar y cuando estén ponemos la ñora. Cortamos el pulpo en rodajas finas, reservamos las puntas para decorar el plato, juntamos a la sartén con las gambas y la guindilla si es que la usamos, salteamos un poco y añadimos el arroz lo dejamos rehogando hasta que esté transparente, en este punto vamos añadiendo el caldo de la gambas previamente colado, lo añadimos poco a poco como si fuese un risotto, vamos moviendo de vez en cuando el arroz para que suelte el almidón, conforme se vaya quedando seco añadimos más caldo, así hasta que veamos que el arroz esté casi apunto, en ese momento ponemos un poquito más de caldo y movemos bien, retiramos del fuego y dejamos un par de minutos en reposo (tiene que quedar cremoso, no con excesivo caldo). En una sartén con un poco de aceite dorar las puntas de las patas de pulpo, ponerles un poco de sal maldon, servir el arroz y colocar las puntas de las patas como decoración.

lunes, 15 de febrero de 2010

PECHUGA DE POLLO RELLENA DE JAMON, QUESO, MANZANA Y CIRUELAS

Tengo que acostumbrarme a tener un papel y bolígrafo a mano cuando estoy en la cocina, sobre todo cuando preparo cosas que no voy a cocinar al momento, porque luego me olvido de lo que he puesto, que es justamente lo que me había pasado con esta pechuga de pollo, al final entre todos conseguimos acordarnos.

Una cosa sí que tengo clara, la próxima que haga la pechuga rellena probaré a hacerla picando la carne como para los nuggets, de esa forma será mucho más fácil rellenarla y quedará más homogénea, aunque no me quejo del resultado obtenido.

Otra cosa importante es que el pollo que use para rellenarle las pechugas era bastante grande, creo que de más de 3 kilos, por lo que las pechugas eran muy grandes, rellené los dos trozos de pechuga y con uno solo de ellos comimos 4 personas un día. El otro trozo anda en el congelador para otro día.

Al hacer la pechuga con el papel film conseguimos que quede muy jugosa, si la asáramos a la manera tradicional nos quedaría mucho más seca.

Ingredientes:

1 pechuga de pollo (grande, muy grande), 3 lonchas de jamón de york, 3 lonchas de queso, media manzana, 3 ciruelas pasas, 4 lonchas de bacón.

Para la salsa;

Media cebolla, 1 vasito de nata, 1 vasito de leche, sal, pimienta, 50 gramos de queso al gusto (yo he usado gouda curado), un cucharadita de maicena.

Abrimos la pechuga formando un gran filete, salpimentamos, las cubrimos con las lonchas de jamón de york, encima ponemos las lonchas de queso, partimos la manzana en cuadraditos y la ponemos sobe el queso, les quitamos el hueso a las ciruelas y las troceamos, las ponemos junto con la manzana, liamos con cuidado las pechugas formando un rollo, lo envolvemos con el bacón y lo atamos para que no pierda la forma. Una vez listo lo liamos con papel film resistente al calor de forma que quede un paquete bien apretado, lo ponemos en una fuente de horno con un dedo de agua y lo cocinamos en el horno durante una hora a 130-140º C. Cuando esté listo lo sacamos del horno y recogemos en un bol todo el jugo que tenga dentro del papel film, lo desatamos y en una sartén con un poco de aceite a fuego fuerte lo doramos por todos los lados y reservamos caliente. En esa misma sartén pochamos la media cebolla picada fina, una vez pochada añadimos la nata, el queso, el jugo que teníamos reservado, la leche con la cucharadita de maicena, salpimentamos y dejamos espesar. Cortamos el redondo de pechuga en rodajas y servimos acompañado de la salsa de queso.

domingo, 14 de febrero de 2010

SAN VALENTIN 2010

La verdad es que no tenía pensado hacer nada para el día de hoy, lo cierto es que no somos de celebrar San Valentín, me parece una fiesta más de esas que se inventaron los comerciantes para poder vender, en vez de San Valentín es San Corte Inglés.

Cuando los críos eran pequeños les gustaba que comprásemos un pastel de esos en forma de corazón con un Cupido o similar, pero como ya están más crecidos pues no dicen nada.

Esta mañana he pensado en preparar algo de postre y sobre lo que tenía en la nevera y unas fresas estupendas que compró ayer mi marido me ha salido este mini pastel, bueno era bastante alto, del que al final hemos comido 4 personas. El resultado ha sido más que satisfactorio, la verdad es que estaba muy rico, no era excesivamente dulce, así que no estaba muy pesado.

Los subo ya porque como ha sido un puro reciclaje si tardo un poco no me acordaré.

Ingredientes:

100 gramos de crema pastelera (aproximadamente, porque la verdad es que no he pesado la cantidad que me sobró el otro día), 1 brick de nata, 100 gramos de azúcar molida, 2 hojas de gelatina, 250 gramos de fresas (también aprox), un trozo de bizcocho o magdalenas o cualquier cosa que tengamos ya un poquito reseca, un poco de almíbar como 4 cucharadas (yo he aprovechado el de un bote de cerezas), 3 cucharadas de licor al gusto (en mi caso cointreau), chocolate de cobertura para decorar.

Procedamos con el reciclaje empezando por coger un aro de emplatar grande que pondremos sobre un plato o fuente para servir, cortamos el bizcocho en rodajas de 2 cm aprox, lo ponemos en el fondo del aro, mezclamos el almíbar con el licor y bañamos el bizcocho e introducimos en el congelador. Ponemos la gelatina a remojo en agua bien fría, mientras la gelatina se ablanda montamos la nata con la mitad del azúcar, disolvemos la gelatina y la mezclamos con la nata, una vez bien mezclada, añadimos la crema pastelera y la integramos bien. Lavamos bien las fresas y hacemos tres partes, apartamos las que estén mejor para la decoración final, otra parte la partimos en trocitos pequeños y lo incorporamos a la mezcla de nata y crema, y con el resto del azúcar y las tercera parte de las fresas preparamos la salsa de fresas (triturar las fresas con el azúcar y cocer 5 minutos, pasar por un colador para quitar las semillas, reservar). Como el aro de emplatar no es muy alto y no tenía tiras de acetato, he ampliado el molde con papel de horno, se rellena con la mezcla de nata, crema y fresas el aro y se pone en el congelador hasta que esté consistente, una vez bien frio desmoldamos pasando un cuchillo y retiramos el aro, decoramos con las fresas, el chocolate y la salsa.

MERMELADA DE POMELO, JENGIBRE Y MIEL

Hace ya casi un mes tenía unos cuantos pomelos a los que nadie les metía mano, la verdad es que los compro para hacer zumo, a mi marido le gusta el zumo de naranja mezclado con el de pomelo, pero lo cierto es que por una cosa o por otra estos se habían quedado atrasadillos, así que pensé en hacer mermelada con ellos, podría haberla hecho como hago la de naranja, pero me gusta cambiar y experimentar cosas nuevas.

Buscando por la red encontré está receta, y como casualmente tengo un buen trozo de jengibre fresco que compré en Navidad, me decidí a probarla. El resultado ha sido todo un éxito, queda una combinación de lo más exótica, no es excesivamente dulce, y tiene el sabor del jengibre y de la miel combinado con la fuerza de los pomelos. Ha quedado tan buena que hoy la volveré a hacer porque ya casi no queda. Yo pensaba que no me gustaría porque los pomelos no es que sean muy de mi gusto, pero la verdad es que me ha sorprendido gratamente.

Las mermeladas caseras no se parecen en nada a las que venden industriales, son mucho más sabrosas, tienen más cantidad de fruta, no llevan ningún colorante, ni conservante, ni ningún producto químico, por lo tanto son mucho más sanas. A mí me encanta hacer mermeladas, tienen un problemilla y es que la cocina se suele ensuciar bastante, pero los resultados merecen la pena.

Ingredientes:

4 pomelos hermosos, 1 manzana, 200 gramos de azúcar, 200 gramos de miel, un trocito de jengibre (unos 15 gramos).

Pelar uno de los pomelo procurando no quitarle la parte blanca, cortar la piel en tiritas finas y ponerla a cocer en un cazo con abundante agua durante unos 10 minutos, pasado este tiempo, tirar esa agua, poner otra nueva y volver a cocer unos 5 minutos más. En una olla ponemos la miel y el azúcar, calentamos hasta que se disuelvan los cristales de azúcar, añadimos el jengibre cortado en trocitos pequeños, la manzana pelada y cortada muy pequeña y los pomelos cortados en trocitos, pelados a lo vivo, es decir sin nada blanco, mezclamos todo bien y dejamos cocer durante 30-40 minutos hasta que espese.

Un truquillo para saber si la mermelada está lista es poner un plato pequeño en el congelador y cuando está bien frio ponemos una cucharada de mermelada, al enfriarse rápidamente veremos la consistencia que tendrá dicha mermelada una vez fría, si vemos que está lo suficientemente espesa la mermelada estará lista, y si vemos que aún queda muy liquida la dejamos un poco más, y volvemos a probar.

Limpiamos bien los botes donde vayamos a guardarla, lo mejor es hervirlos en agua durante unos 10 minutos, abiertos, dejarlos secar y envasar la mermelada cuando esté caliente, cerramos bien los botes, les damos la vuelta y los dejamos así durante 24 horas, y ya tendremos lista nuestra mermelada.

sábado, 13 de febrero de 2010

Mc'Mila NUGGETS

Después de varios días sin publicar nada vuelvo a la carga. Tengo un montón de cosas por subir, pero no tengo preparada ninguna todavía.

Como estos días he estado más por las visitas que por la casa, pues ahora me tenía que poner al día.

Ha sido una pena que no pudiesen venir todos, aunque habría supuesto mucho más lio claro, la vida es así y en ocasiones nos pone a prueba, nos vapulea de mala manera, casi nos deja cao, se nos hace imposible pensar que todo va a salir bien, pero la esperanza no tenemos que perderla nunca, los pequeños milagros existen, doy fe de ello porque he sido testigo de uno.

Los que han podido venir creo que no se lo han pasado del todo mal, lástima que el tiempo no acompañaba, ha hecho mucho frio, y la verdad es que ir de excursión con el tiempo así no apetece mucho. La visita a Zamora y a Segovia no ha estado mal, en Segovia comimos estupendamente, ya es la cuarta vez que vamos a comer a ese restaurante y la relación calidad-precio es estupenda, por si alguien va por allí el restaurante en cuestión es el “Fogón Sefardí” que está dentro de la Casa Mudéjar, un hotel bastante nuevo y muy bonito, los platos son bastante completos, a mi me fue imposible acabarme el segundo.

A Zamora tengo que volver otro día porque cuando llegamos a la zona del castillo ya era de noche y me gustó mucho como lo habían dejado, pero las vistas tienen que ser fantásticas de de día.

En Toro como siempre muy bien, paseo, compras de vinos y degustación de los mismos acompañados de unos pinchos estupendos.

El miércoles por la tarde-noche se cumplió el deseo de los niños de ver nevar, se lo pasaron pipa jugando con la poca nieve que había caído.

Pues bien el día que llegaban los niños pensé en hacer una cena que a ellos les pudiese gustar y me acordé de los nuggets de pollo, estuve mirando por la red y al final hice un apaño. Como no tenia rebozado crujiente, del de la marca Santa Rita, pensé en darle un toque distinto al pan rallado mezclándole kikos triturados, me estaba ayudando mi hijo y cuando vio lo que iba a hacer pensó que estaba loca, y al final llegamos al acuerdo de preparar una muestra de dos nuggets, probarlos y ver que tal. La prueba nos gustó mucho, así que los preparamos todos así, el saborcito del maíz de los kikos le da un toque muy especial. La próxima vez que los haga trituraré un poco menos los kikos, igual este finde los hago para tener una reserva en el congelador.


 
Pechugas de pollo (también puede ser muslos) yo usé las de dos pollos pequeños, cebolla frita (tipo Ikea), sal, pimienta, cominos, una cucharada grande de mantequilla, 3-4 cucharadas de queso parmesano, harina, huevos, pan rallado, una bolsa de kikos.

 

Primeramente molemos los kikos con la picadora hasta que queden molidos, aunque no hechos polvo y lo mezclamos con el pan rallado, reservamos.

Picamos la carne de pollo, o le pedimos al carnicero que nos la pique, le añadimos sal, pimienta, un poco de comino (las especias que gusteis) ponemos unas cucharadas de cebolla crujiente (podéis sustituirla por cebolla frita en casa), el queso rallado y la cucharada de mantequilla, mezclamos bien todo el conjunto hasta que quede bien amasado. Para dar forma a los nuggets untar un papel de aluminio con un poco de aceite y extender la masa hasta que quede más o menos de un centímetro de grueso, cortar en porciones más o menos iguales (a gusto de cada uno) ir pasando por harina primero, luego por el huevo batido y al final por la mezcla de pan rallado y kikos. Freír en abundante aceite hasta que estén dorados, servir acompañados de patatas fritas y kétchup.
 

martes, 9 de febrero de 2010

PAN RUSTICO AROMATICO

Estos días voy tirando de archivo para alimentar el blog, intento arañar un ratito antes de que todo el mundo se despierte y sea imposible hacer nada. En cuanto todo vuelva a la normalidad me pongo al día con todo lo que habéis puesto en los blogs.

Una receta de pan algo diferente, con aroma de naranja, limón, canela y nuez moscada, está sacada del libro de Xavier Barriga “Pan”. Le falta el germen de trigo tostado porque aún no he podido encontrarlo, para la próxima vez que lo haga espero tenerlo, de todas formas el pan ha quedado muy bueno, con un olor y un sabor muy especial.

Cuando empecé a escribir la receta no había encontrado el germen de trigo, el otro día lo encontré, tengo que volver a repetir la receta a ver qué tal queda con el germen de trigo tostado.

Ingredientes:

Para el Poolish:

100 gramos de harina panificable, 100 ml de agua, 1 gramo de levadura fresca.

Para la Masa final:

500 gramos de harina panificable, 8 gramos de sal, 320 cl. de agua, 5 gramos de levadura, 10 gramos de germen de trigo, una pizca de nuez moscada, una pizca de canela molida, una pizca de ralladura de limón y de naranja.

Unas 6 horas antes como mínimo preparamos el poolish, amasamos todos los ingredientes hasta que estén bien mezclados, dejamos fermentar tapado con un film. Tostar el germen de trigo hasta que tenga un color dorado, una vez frío mezclar con la nuez moscada, la canela y las ralladuras de limón y naranja. Amasa todos los ingredientes, incluido el poolish, menos la levadura durante unos 15 minutos, después añade la levadura y continúa amasando durante otros 5. Deja la masa reposar tapada con un paño húmedo durante una hora, o bien déjala bien tapada con un film en la nevera hasta el día siguiente. Divide la masa en porciones de 250 gramos y forma barras cortas sin mucha punta. Ponlas sobre una tela de lino con bastante harina y tápalas con un paño para que no se sequen durante la fermentación. Deja que la masa fermente durante dos horas o hasta que doble su volumen. Precalienta el horno a 240ºC y pon en su interior una pequeña olla con paños mojados para generar vapor. Cuando los panes estén listos para ir al horno haz un corte a todo lo largo de la barra e introduce directamente en la piedra (si la tienes, o en una bandeja), baja la temperatura a 190º y deja cocer unos 45 minutos.

Para saborear este pan nada mejor que un queso suave con un toque de aceite de oliva virgen

lunes, 8 de febrero de 2010

CORVINA EN SALSA

Ando un poco liada porque tengo en casa una visita, ha venido un sobrino con su mujer y sus 3 hijos, por lo que no tengo mucho tiempo para visitar los blogs como hago cada día, tampoco tengo mucho tiempo de subir nada, así que no me puedo extender demasiado. Subo esta receta que tenía casi preparada de otro día, la semana próxima vuelvo a la normalidad. Gracias a todos por los mensajes de ánimo.

Posiblemente ya había probado este pez en otras ocasiones pero la verdad es que no lo recordaba, con el pescado pasa una cosa y es que en cada sitio se le llama de una manera diferente, me he estado dando una vuelta y por lo visto a la corvina se le llama también serviola, pez limón, lecha. Pues bien, este pez parece ser que últimamente se cría también como la lubina, la dorada, el bacalao y algunos otros. Se empieza a ver en los mercados a un precio razonable y la verdad es que está muy bueno, yo diría que es parecido a la lubina.

Ingredientes:

1 corvina, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, unos pocos piñones, un puñado de pasas sin semillas, 1 bote de tomate triturado, 1 vasito de vino blanco, sal, pimienta, perejil, aceite de oliva.

En una sartén con un poco de aceite ponemos los ajos partidos en trozos pequeños a dorar, cuando estén dorados añadimos la cebolla, la dejamos rehogar hasta que esté transparente, añadimos los piñones y el perejil, ponemos el tomate triturado y dejamos que se haga lentamente, cuando el tomate esté listo le ponemos el vasito de vino blanco, salpimentamos y dejamos en reserva. Salamos el pescado y lo freímos ligeramente en aceite bien caliente, una vez listo lo ponemos en la sartén en que tenemos la salsa, y lo dejamos unos 5 minutos para que termine de hacerse. Servimos caliente acompañado de unas patatas fritas a lo pobre.

viernes, 5 de febrero de 2010

PAQUETITOS DE COL

Cuando mi hija empezó el blog yo ni siquiera pensé en subir ninguna receta, pero ella insistió mucho y al final me convenció, yo no tenía ni idea de la cantidad de trabajo que iba a suponerme, ahora que han pasado unos meses, pocos, me doy cuenta de lo difícil que es mantener el blog, hay días en que realmente me desanimo bastante, supongo que es normal.

La col me gusta pero la verdad es que me canso de comerla siempre de la misma forma, cocida, cocida y rehogada con ajos, con ajos y jamón. Así que de vez en cuando le lio la manta a la cabeza y hago paquetitos de col.

El problema de improvisar las recetas es que tienes que coger y anotar corriendo todo lo que has puesto para que no se te olvide, lo que convierte cada receta en única, los rollitos de col los he hecho en otras ocasiones pero en una versión diferente de la de hoy, normalmente los hacía con carne picada, esta vez el relleno es bastante diferente, pero también quedan estupendos. Dan un poquito de trabajo, pero el resultado merece la pena.

Ingredientes:

1 Col o repollo (a mi me cuesta distinguirlas), 1 sobre de bacón, 1 cebolla, 1 salchicha de Frankfurt grande, 1 diente de ajo, 200 gramos de arroz hervido (de grano largo), unos cuantos tomates secos (opcional), un poco de tomillo, un poco de romero, pimienta, orégano, ajedrea, sal, aceite de oliva, 1 bote de tomate tipo casero (el del Día sale muy bien), medio bote de tomate concentrado (se puede omitir), una cucharada de azúcar, medio vasito de agua.

Empezaremos separando las hojas de la col, dejar el centro de la col entero, las lavamos, ponemos una olla con abundante agua con sal y las escaldamos unos minutos, mejor ir haciéndolo de 2 en dos para que no se nos rompan, las sacamos a un plato y las reservamos, cuando acabemos con todas las hojas picamos el centro en trocitos pequeños y lo cocemos en el agua en que hemos escaldado las hojas, cocemos hasta que esté tierna. Cocemos el arroz según las instrucciones del paquete, y reservamos. En una sartén con un chorro de aceite pochamos el diente de ajo partido muy pequeñito, la cebolla también cortada en trocitos pequeños, cuando ambas cosas estén listas añadimos el bacón cortado en tiras finas, añadimos también la salchicha cortada en cuadraditos pequeños, si usamos los tomates secos los habremos hidratado en agua caliente durante unos 5-10 minutos, los cortamos en trocitos y los ponemos también en la sartén, añadimos la hierbas aromáticas y dejamos que el bacón se haga bien, añadimos el arroz que teníamos reservamos, damos unas vueltas y sacamos a un cuenco. Escurrimos la col y la rehogamos en la misma sartén que hemos usado antes, una vez rehogada la juntamos con la mezcla de arroz. Con esta mezcla rellenamos las hojas de col, ponemos un par de cucharadas de relleno (dependiendo del tamaño de la hoja) y vamos haciendo unos rollitos, los colocamos en una fuente de horno o cazuela que pueda ir al horno. Trituramos el tomate frito junto con el concentrado, el medio vaso de agua y una cucharada de azúcar. Salpimentamos los rollitos y ponemos un poco de orégano, vertemos el tomate encima, tapamos e introducimos en el horno a 180º C durante una hora.

jueves, 4 de febrero de 2010

CONEJO FRITO CON TOMATE Y PIMIENTOS

En casa nos gusta mucho el conejo, será porque tanto mi suegra primero, mi hermana después y ahora mi hijo, siempre han criado conejos. El conejo criado en casa sabe diferente del que se compra, además sabes exactamente cuando se mató. Siempre hay al que le encanta la cabeza, a otros les encantan los riñones y a otros el hígado, a otros nos gustan los brazuelos, pero en general el conejo nos gusta a todos.

Hay muchas formas de hacerlo, en mi casa a mis hijos les encanta a la mostaza, frito con cebolla está muy rico, en arroz, al ajillo… etc.

Pero frito con tomate y muchos pimientos está de 10. Para mi representa un poco el verano, el buen tiempo, porque se puede poner en la fiambrera y llevártelo al campo junto con una buena tortilla de patatas con cebolla, ya que ambas cosas están muy ricas aunque estén frías.

Es una receta que no tiene mucho misterio, aunque como todo tiene su punto. El punto más importante a mi juicio para que el conejo quede bueno, es freírlo muy bien primero, que quede bien doradito, y luego ya continuar con la receta que queramos, en este caso con tomate y pimientos.

Ingredientes:

1 conejo no muy grande (1 kilo o 1,200 máximo), 6 pimientos italianos, 1 bote de tomate triturado, 1 bote de tomate concentrado (lo venden en mercadona), aceite de oliva, sal.

Trocear el conejo en trozos más bien pequeños, freír en la sartén con abundante aceite hasta que esté bien tostadito, cuando esté listo añadir los pimientos en trozos, ir dando vueltas hasta que estén blanditos, cuando los pimientos estén ponemos el bote de tomate triturado y el de concentrado, en caso de no utilizar el concentrado poner 2 botes de tomate triturado, dejar que el tomate se haga lentamente, posiblemente una vez que el tomate ya esté sobrará algo de aceite, retirar antes de servir. Acompañar de patatas fritas o tortilla de patatas.

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