lunes, 28 de diciembre de 2020

TALLARINES STROGONOFF


Tradicionalmente la receta del Strogonoff es solo del solomillo, pero a mí me ha parecido que la podía reconvertir en una receta de pasta muy completa,  de hecho es bastante contundente y llena mucho, por lo que las proporciones de la receta aunque son para 4 personas la podéis estirar para 6.

Es una forma diferente de comer pasta, queda muy rica y seguro que os va a encantar.


Vamos a necesitar:

Un solomillo de cerdo (si es de cerdo ibérico mejor que mejor, el mío de Emjamesa)

50 gr de jamón (igual que el solomillo, ibérico mucho mejor)

1 cebolla

1 puerro

250 gr gramos de champiñones Portobello

Opcionalmente podéis añadir unos trocitos de boletus (congelados)

Una copa generosa de brandy

2 brick de nata de cocina

Una cucharada sopera de mostaza de Dijon

Sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra.










En una sartén con un chorrito de aceite de oliva salteamos el solomillo cortado en filetes y salpimentado, solo vuelta y vuelta, reservamos.

En ese mismo aceite (igual tenéis que añadir un poquito más) pochamos la cebolla y el puerro cortado en trocitos pequeños a fuego lento para que no se queme, una vez tengamos bien pochada la cebolla añadiremos los champiñones laminados y los boletus congelados (si es que queremos usarlos), salpimentamos un poco, ponemos el jamón en trocitos, dejamos cocinar hasta que los champiñones estén hechos, unos 5 minutos. En este punto añadiremos el brandy  que flambeamos para que pierda el alcohol.

Cuando el brandy haya perdido el alcohol vertemos la nata de cocina y una cucharada sopera de mostaza de Dijon, también pondremos el solomillo, dejamos que se cocine todo junto unos 10 minutos, rectificamos de sal y pimienta.

Cocemos los tallarines de pasta fresca tal como indique el fabricante, los míos unos 4 minutos, escurrimos,  juntamos con la salsa, dejamos cocinar todo junto un par de minutos.

Servir inmediatamente con queso parmesano recién rallado.




sábado, 26 de diciembre de 2020

TARTA HELADA DE TURRON

Este año no tengo demasiadas ganas de cocinar, quizá porque al estar a dieta prefiero no hacer demasiadas cosas ricas que no me puedo permitir comer, pero en Navidad me salto la dieta y no perdono un postre rico (el roscón tampoco lo perdono). Hace unos días vi esta tarta de turrón en María Lunarillos, pasar a verla que es preciosa, me pareció una receta sencilla y rica. Las bases de galletas no me gustan así que  he hecho un cambio en la base para adaptarla a nuestros gustos, de esta forma tenéis  dos opciones, la original y mi base más blandita.

Es una tarta que se puede preparar con antelación, rinde un montón, es un sabor muy navideño, la decoración la podéis hacer al momento de servir o bien dejarla lista antes de la comida. La decoración de la tarta siempre ha de ser a vuestro gusto, nosotras hemos optado por una decoración sencilla, sobre todo porque lo pensamos a última hora y no tuvimos tiempo de comprar nada pero en María Lunarillos vais a encontrar muchas cosas de decoración que seguro que os van a encantar.

Otra opción es hacerla en moldes individuales.


Para la tarta vamos a necesitar:

Un molde de unos 20 cm desmontable y alto (el nuestro cuadrado)

Acetato o papel de horno

Para la base:

Sobaos

200 gr de azúcar

150 ml de agua

1 copa generosa de licor Amaretto (si no os gusta o no tenéis podéis usar ron, o cualquier licor que os guste)

Para la crema de turrón:

5 huevos

500 ml de nata de montar

375 gr de turrón de jijona

1 sobre de azúcar vainillado

35 gr de azúcar

Una pizca de sal

35 gr de azúcar glas

Para la decoración:

200 gr de nata de montar

2 cucharadas soperas de azúcar

1 cucharada de queso tipo crema

Un poco de turrón de Jijona en trocitos.


Lo primero que haremos en forrar el molde con papel de horno, nosotras untamos el molde con un poco de mantequilla para que se quede bien pegado el papel, hay que procurar que no queden arrugas para que al desmoldar la tarta quede perfecta, si tenéis acetato mucho mejor.

Preparamos el almíbar con el agua y el azúcar, dejamos cocer unos 3 minutos, retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco antes de poner la copa de licor.

Cubrimos el fondo del molde con los sobaos de manera que quede bien cubierto, mojamos bien los sobaos con el almíbar de licor que hemos preparado (los nuestros se lo chuparon todo), mejor que queden bien empapados. Mientras preparamos la crema de turrón ponemos el molde en el congelador.

Separamos las yemas de las claras. Troceamos lo más pequeño que podamos el turrón (lo podéis chafar con un tenedor). Batimos las yemas con el azúcar y el azúcar vainillado durante unos minutos, luego añadimos el turrón y batimos hasta que se integre, por ultimo ponemos la nata y batimos hasta que esté casi montada (al principio a velocidad lenta para que no salpique todo), reservamos.

Montamos las claras con una pizca de sal y el azúcar glas hasta que estén bien firmes. Una vez montadas las vamos incorporando en la mezcla de turrón en unas 4 veces y con movimientos envolventes para que no se bajen mucho.

Vertemos la crema de turrón sobre los sobaos, alisamos la superficie dando unos golpes para que se asiente la crema, llevamos al congelador mínimo unas 12 horas.

Para la decoración montaremos la nata bien fría con dos cucharadas de azúcar y la cucharada de queso crema.

Desmoldamos con cuidado la tarta, cubrimos con el turrón en trocitos, dejando unos 3 cm en los bordes que cubrimos con la nata. Volvemos a meter al congelador hasta el momento de servir.

Espero que os guste. Feliz Navidad a todos.





lunes, 14 de diciembre de 2020

PLUMA DE TERNERA RELLENA DE MANZANA Y PASAS


La pluma de ternera era una de mis asignaturas pendientes, como además últimamente cocino más bien poco dado que estamos haciendo un poco de dieta pues ni siquiera me había planteado hacerla.  Pero cuando tu carnicería de confianza te regala una pieza tan fabulosa para que soluciones esa asignatura pendiente no queda otra que ponerte manos a la obra.

 Los que estáis fuera de Peñaranda lo tenéis igual de fácil que yo, porque en la web de Carne Charra vais a encontrar todo lo que necesitéis, con una calidad fabulosa y a unos precios muy competitivos, y os lo envían a vuestras casas sin necesidad de que os desplacéis (envían a toda España). De cara a estos días tenéis que probar el lechazo de Castilla o el cabrito, cualquiera de los dos os van a encantar.

Esta receta es bastante sencilla aunque lleva su elaboración, nos ha sorprendido muy gratamente el resultado, lo cierto es que nunca había usado esta pieza de la ternera y seguro que repito, estoy esperando que me pasen una receta super navideña, en cuanto la tenga os la subo. La receta la podéis modificar a vuestro gusto, yo he optado por añadir patatas, zanahorias y cebolla para que luego fuesen la guarnición porque en casa somos muy de plato único. Pero en esa parte la podéis suprimir. En todo caso es una receta básicamente sencilla y barata pero que queda de auténtico lujo.


INGREDIENTES:

 1 Pluma de ternera charra

4 manzanas

1 cebolla

1 puerro

Una nuez de mantequilla

8 lonchas de bacon

80 gramos de pasas

30 gramos de avellanas tostadas

2 copas de vino blanco

1 copa de vino dulce

Sal, pimienta, una cucharadita de tomillo seco

Aceite de oliva virgen extra.

Para la guarnición:

4 zanahorias

2 patatas grandes

½ cebolla

4 dientes de ajo.


























El carnicero os dará la pieza limpia y abierta por la mitad, de todas formas quitar cualquier grasa o telilla que tenga la pieza, aplanarla un poco con un mazo o con el rodillo de cocina, salpimentar y reservar.

Partir la cebolla y el puerro en trocitos pequeños. En una sartén poner una nuez de mantequilla y 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, una vez que la mantequilla esté fundida añadir primero la cebolla y luego el puerro, añadir una pizca de sal y dejar pochar a fuego lento hasta que empiece a tomar color.

Una vez tengamos la cebolla y el puerro bien pochados añadiremos las manzanas cortadas en trozos de unos dos centímetros más o menos, añadimos también el tomillo seco, un poco de sal y pimienta. Dejamos que la manzana se ablande un poquito, reservamos una cuarta parte de la manzana con la cebolla y el puerro para luego hacer la salsa. Añadimos a la sartén las pasas y dejamos un par de minutos todo junto. Retiramos a un plato y dejamos enfriar.

Si las avellanas no estaban tostadas las tostamos en una sartén o en la freidora de aire, trituramos no muy finas y reservamos.

Una vez frío el relleno procedemos a ponerlo en nuestra pluma, extendemos el relleno dejando libres un par de centímetros por los lados, sobre el relleno pondremos las avellanas trituradas y sobre ellas las tiras de bacon cubriendo el relleno. Enrollamos con cuidado, atamos el rollo de carne y cosemos los extremos para que no se salgan los jugos.

Para la guarnición pelaremos las zanahorias y las patatas torneándolas un poco (para que tengan más vista), doramos los dientes de ajo cortados por la mitad en una sartén con un poco de aceite, en el mismo aceite haremos lo mismo con la cebolla cortada en juliana, las patatas y las zanahorias. Ponemos la guarnición en la base de la fuente.

En el mismo aceite doramos la carne previamente salpimentada por todos los lados, una vez dorada la pasamos a la fuente. En ese aceite pondremos las dos copas de vino blanco y la de vino dulce, así como una copa de agua, cuando esté caliente lo añadimos a la fuente.

Precalentamos el horno a 190º con calor en la base y aire. Horneamos unos 40 minutos. Una vez listo retiramos el redondo de la fuente y lo envolvemos con papel de aluminio, lo dejamos reposar unos 10 minutos, en este tiempo prepararemos la salsa para acompañar la carne.

Para hacer la salsa pondremos en un cazo lo que habíamos reservado de manzana así como el jugo de la cocción del redondo, dejamos que empiece a hervir, trituramos bien fino, rectificamos de sal y pimienta (personalmente me gusta pasar la salsa por un colador para que quede más fina) queda bastante espesita con la manzana así que no hace falta usar un espesante.

Retirar los hilos del redondo y cortar con cuidado, servir acompañado de la guarnición y un poquito de salsa.

Espero que os guste, a nosotros desde luego nos ha gustado mucho.










viernes, 27 de noviembre de 2020

NISCALOS CON GARBANZOS Y GAMBONES


Estamos en plena temporada de setas y aunque esta zona es más de setas de cardo, en los últimos años hemos ido descubriendo pequeños pinares en los que recoger unos níscalos estupendos. Este año está siendo especialmente  bueno en este tema, hemos recogido una gran cantidad de ellos, así que toca cocinarlos de diferentes formas, a la plancha, en el horno, en salsa con jamón y chorizo, guisados con costilla de cerdo, en escabeche (por cierto está en el frigorífico y en cuanto los probemos os cuento) guisados con ….. Pues en este caso con unas colas de gambones y garbanzos.

En el blog hay otra receta de Garbanzos con jamón, gambas y setas en la que podéis emplear tranquilamente los níscalos o las que tengáis más a mano.

Esta receta queda muy, pero que muy rica, es un guiso muy adecuado para los días desapacibles de otoño, con un ligero toque picante (obviamente podéis suprimirlo) que lo hace muy apetecible. A nosotros nos ha gustado mucho, incluso a mi hija que no es muy de setas.


Para hacerlo vamos a necesitar:

12 Gambones grandes

½ kilo o un poco más de níscalos

½ kilo de garbanzos cocidos (yo suelo hacer más y así tengo para otras cosas)

1 patata

1 pimiento verde

1 pimiento rojo

1 cebolla

2 zanahorias

3 dientes de ajo

2 hojas de laurel

2 guindillas pequeñas

Aceite de oliva virgen extra

Una cucharadita de pimentón

Sal, pimienta.


Poner a remojo la víspera los garbanzos, cocer hasta que estén tiernos. Para cocer los garbanzos utilizar el método que más o guste, en mi caso es la olla de cocción lenta (una maravilla para este tipo de cosas). Podéis usar garbanzos de bote.

Limpiar las setas procurando mojarlas lo menos posible.

Pelar los gambones, reservar las colas.

En una olla poner un poco de aceite a calentar, Partir las cabezas de los gambones en trocitos, cuando el aceite esté caliente añadir las cabezas y las pieles de los gambones, saltear hasta que estén bien doradas, cubrir con un dos litros de agua y dejar cocer unos 15 minutos,  colar y reservar el caldo.

Saltear ligeramente con un poco de aceite las colas de los gambones previamente salados, retirar y reservar.

Añadir un poco más de aceite y poner a dorar los dientes de ajo cortados en trocitos, cuando tengan algo de color añadir la zanahoria y los dos tipos de pimientos cortados en trocitos no demasiado grandes, salar y dejar pochar unos  10 minutos, pasado este tiempo ponemos la cebolla también cortada en trocitos, junto con un par de hojas de laurel y las guindillas si las usáis, dejar pochar hasta que la cebolla empiece a tomar color.

En otra sartén salteamos a fuego muy fuerte los níscalos hasta que empiecen a dorarse, reservamos.

Añadimos la cucharada de pimentón al sofrito, pasamos el sofrito a una cazuela, añadimos la patatas chascada en trozos medianos, los garbanzos y las setas, cubrimos con el caldo de los gambones que habíamos reservado (con la mitad será suficiente) dejamos cocer hasta que las patatas estén tiernas, probamos de sal y rectificamos si es necesario, añadimos las colas de los gambones que habíamos reservado y dejamos cocer unos 3 minutos.

Servir caliente y a disfrutar de un guiso fabuloso




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