Después del éxito del bizcocho de
chocolate con cerveza negra quería probar la misma receta pero con vino tinto,
después de darle muchas vueltas pensé en hacer un bizcocho más ligero, es decir
con algo menos de grasa y buscando por
ahí encontré esta receta de COCINERANDO
y con alguna adaptación la he preparado.
Para prepararla he usado un vino
de Toro, no pongo marca porque no la tiene, es un vino tinto, potente y a la
vez dulce sin llegar a ser un vino dulce. Son unas botellas que me dio mi
cuñado del que hacen en la finca, es un buen vino y aprovechando que tenía una
botella abierta lo he usado para esta receta.
Mi otra aportación a la misma es
añadir naranja confitada, lo cierto es que he puesto muy poca cantidad, para la
próxima le pondré bastante más.
El resultado ha sido un bizcocho
con un sabor a chocolate estupendo, no sabe para nada a vino y lo cierto es que
está delicioso.
250 gramos de harina, 200 gramos
de azúcar, 100 gramos de cacao soluble, 120 gramos de aceite de girasol, 200 ml
de vino tinto de buena calidad, 4 huevos grandes, la ralladura de una naranja, 1 cucharadita de canela, 2 cucharadas soperas
de cacao puro en polvo, 1 sobre de levadura química, 50 gramos de naranja
confitada cortada en trocitos pequeños.
Precalentar el horno a 170ºC,
engrasar un molde grande de tipo corona.
Poner los huevos con el azúcar y
la ralladura de naranja en la batidora y batir hasta que bien esponjosos,
quedan casi montados. Añadir el vino y el aceite y seguir batiendo hasta que
esté todo bien mezclado.
En otro bol poner la harina, el
cacao soluble, el caco en polvo, la canela y los polvos de hornear, tamizar e
incorporar al batido de los huevos con cuidado de que no bajen, incorporar con
movimientos envolventes, añadir la naranja confitada y mezclar, verter en el
molde y cocer 40 minutos, hasta que al pinchar salga limpio. Dejar enfriar en
el molde unos 10 minutos y luego en la rejilla hasta que esté del todo frio.











